La cultura del vino

El vino es mucho más que una bebida o el complemento ideal de la comida. Es un producto de la cultura y a su vez un portador de cultura. Es también un objeto de placer, casi una obra de arte, que no permanece inmutable una vez que el artista termina su obra. Cambia, evoluciona, se enriquece. Es un producto vivo, y es precisamente esa condición la que lo hace apetecible y venerable.

En apariencia, el vino es menos perdurable que el mármol, la pintura o la piedra, pero su cultura es tan capaz de provocar placer como el resto de las artes. Y es su carácter de portador de gloria pasajera, lo que lo asemeja a los amaneceres y crepúsculos, a las arboledas en otoño, a los frutales en flor; vivencias que jamás se repiten de igual manera para un espíritu sensible.

El vino es como el arte: para descubrirlo en plenitud se requiere capacidad para el asombro y para admirar la belleza y dejarse llevar por los sentidos. El resto es aprendizaje, dedicación, memoria y tiempo.

En esta sección hemos reunido información sobre la historia del vino en un corto recorrido por el origen de esta prestigiosa bebida. También presentamos la geografía del vino, los terruños argentinos cultivados con las más nobles cepas y un apartado especial de la vitivinicultura en Mendoza. Además, te contamos cómo se elabora el vino, te enseñamos a distinguir los distintos tipos y brindamos algunos consejos para su mejor servicio. Asimismo dedicamos un capítulo a la degustación, el mejor arte para acercarse al placer del vino.

Aquí, además, podrás encontrar todo sobre la oferta educativa y el calendario con los eventos relacionados al mundo del vino.